miércoles, 11 de marzo de 2015

Así preparo el pollo al limón: receta sencilla y exquisita


Hoy, como siempre, atareada e ilusionada, me dispongo a daros unas sencillas indicaciones para que podáis preparar el pollo al limón, ese plato tan cotizado de los restaurantes chinos. La verdad es que mis mochuelos se lanzan a por él en plancha y la verdad es que no es para menos, puesto que está de rechupete.





Comidas como la que os presento son habituales en casa. A los niños hay que ofrecerles platos vistosos, de textura crujiente, divertidos y, por supuesto, con mucho sabor, pero suave a la vez.

¿Qué utilizo yo?

- 1 kilo de pechugas de pollo. Las suelo comprar enteras, ya que salen genial de precio y yo misma las fileteo. Si he comprado pollos enteros, pues nada, disección al canto, pechugas extraídas y el resto para múltiples usos.

- Pan rallado. Yo os recomiendo el pan rallado especial crujiente de la marca Frumen, así como toda su variedad de preparados para rebozar.

-  Un huevo L. Si puede ser ecológico, de 10.

- Salsa de soja.

- Un chorrito de leche.

- Una cucharada y media de harina fina de maíz (yo utilizo Maizena que le da una consistencia ideal a las salsas).

- Un vaso de caldo de pollo o agua o una mezcla de ambos.

- Una cucharada de vinagre de manzana.

- Tres cucharadas de azúcar.

- Dos limones.

- Ajo en polvo.

- Un buen aceite de oliva virgen extra.




¿Cómo lo preparo?

Yo suelo dejar el pollo en adobo de un día para otro. Fileteo las pechugas, bato un huevo, le añado un chorrito de leche, un chorro de salsa de soja (sin miserias) y un poquito de ajo en polvo (si te gusta, aquí no se obliga a nadie).  Posteriormente, baño los filetes con esta mezcla. Mientras más tiempo estén macerando, el sabor más intenso será. Yo no añado sal, puesto que la salsa de soja ya la lleva. dejo la carne tapada en el frigorífico (me encantan las fuentes de vidrio PYREX con tapa).

Al día siguiente, saco las pechugas del frigo y me dispongo a preparar la salsa. Para ello, rallo la piel de un limón y reservo. Lo parto por la mitad y extraigo el zumo de una mitad. Reservo.

Mezclo la cucharada y media de harina fina de maíz con un poco de agua.  Mientras tanto, en un cazo ponemos un vaso de caldo de pollo o agua (dependiendo de lo que elijáis la salsa tendrá un color más amarillento o incoloro y un sabor más o menos intenso). A mi, personalmente,  me gusta mezclarlos.

Añadimos  el zumo de medio limón , el vinagre de manzana, una cucharita de las del café de salsa de soja, tres cucharadas de azúcar y dejamos hervir. Una vez en ebullición agregamos la Maizena disuelta en el agua. Vamos removiendo y comprobamos como va espesando. Por último, espolvoreamos la ralladura de limón.  ¡Espesa muy rápido! Os aconsejo que vayáis probando la salsa, pues estas cantidades son a gusto de mis pequeños comensales. ¡La podéis ir rectificando y si os queda demasiado espesa añadir un poco de agua!




Ya nuestro pollo está casi listo. Sólo nos queda empanar los filetes.  Yo suelo agilizar esta tarea utilizando una bolsa de plástico -introduzco el pan rallado y el pollo, cierro la bolsa y la agito para que el pan rallado se vaya impregnando homogéneamente en la superficie del pollo- .




Mientras tanto, hemos puesto el aceite -yo uso siempre aceite de oliva, pero vale cualquiera, excepto el de motor ,) -  a calentar. A continuación, freímos los filetes cuidando que nos quedan jugosos y bien hechos por dentro y crujientes y doraditos por fuera. Estos detalles son cuestión de práctica; seguro que todos vosotros lo hacéis a la perfección. La verdad es que uno de los mayores errores que se suelen cometer es dejar que suba demasiado la temperatura del aceite, quedando los filetes "tiesos como una mojama". Y no queremos mojama, amigos. Queremos unos filetes tiernos y jugosos, que puedan ser ligeramente calados con nuestra salsa y que sigan conservando el toque crujiente.
Un truquito de abuela que os puede ayudar es que echéis al aceite un trocito de pan. Si éste se sumerge, sube a la superficie rápidamente y se fríe  es el momento de echar los filetes o cualquier otro alimento. Si no se sumerge y se fríe muy rápido, nos hemos pasad con la temperatura.



Es el momento de partir la otra mitad del limón en rodajitas, para decorar. En una fuente vistosa colocamos los filetes (los podemos cortar transversalmente en láminas para que resulte más cómodo de comer),disponemos las rodajitas de limón a modo decorativo y los rociamos con la salsa, atemperada.


Éste es el resultado final. El pollo al limón le suele gustar a todo el mundo y la presentación es un placer para todos los sentidos. Ideal para celebrar algo especial o como una comida de tu día a día. ¿Por qué no? Espero vuestros comentarios, que son lo que más valoro y me hace mucha ilusión recibirlos. ¡Y estamos de sorteo con Stikets hasta el día 15 de marzo!




6 comentarios:

  1. Una receta deliciosa y sencilla. Alimenta solo con verla. La apunto para hacer este fin de semana. Un beso.

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  2. Qué rica!!!! La verdad es que en el chino me gusta mucho, probaré a hacerla a ver qué tal :) gracias

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  3. Sencilla y muy apetecible. . Probaré a hacerla!!

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  4. Nunca lo he preparado así, pero parece fácil y tiene una pinta estupenda!

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  5. muchas gracias por la receta ali, porque a mis niños les gusta mucho este plato conque me viene genial. un besazo

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